¿Qué es la Hidromiel?

La hidromiel (honeywine, mead. med, met, honigvein, miod pitny, etc,etc) es la bebida alcohólica más vieja que se conoce.

El nombre de hidromiel (HM), más que nombre, es una receta  de fabricación de la sabia naturaleza. El proceso de formación de HM ha sido en su origen  totalmente natural, no necesitó la intervención del hombre, de su técnica, de su conocimiento. Es anterior a la existencia del hombre sobre la tierra.

Miel en el hueco de un árbol, lluvia para diluirla para que pueda fermentar, levaduras (microorganismos siempre presentes en la naturaleza) llevadas por el viento o por una servicial abeja, un par de semanas para que la levadura haga su trabajo de fermentación transformando la miel en alcohol y… seguramente un oso, siempre  mielómano, que los hay y los hubo siempre, borracho y feliz bailando por el bosque.

“…La hidromiel es el  rocío que mandan los Dioses y  que impregnan las flores y liban ” las silenciosas abejas que saltan de flor en flor” (Horacio) y lo convierten en dulce miel que con las divinas lágrimas se transforma en el divino elixir que da inmortalidad a los Dioses y alegría y fuerza a los hombres…”

Lo que si ha hecho el hombre en los últimos 20.000 años es mejorar el proceso y comer al oso, su competidor original.

Cambio el tronco podrido por un fermentador de acero inoxidable pulido a espejo y temperatura controlada, la miel a la que te creaste por una miel seleccionada, el agua a la bartola por agua pura y dosificada y la levadura “salvaje”, llevada por una abeja analfabeta, es ahora cuidadosamente seleccionada en la Sorbona por varias generaciones de discípulos de Pasteur. El resultado ya no es una bebida para osos, es para gourmets.

La HM fue conocida por todas las civilizaciones, por todos los pueblos, acompañando la historia en todos sus personajes y acontecimientos. Desde los funerales del rey Midas, a Cesar en sus campañas, al Papa Borgia en sus ceremonias, al Pope famélico en sus oraciones, al Rabino de una aldea perdida en sus imploraciones,  a los labios del bebé en su circuncisión, al Vikingo en sus viajes, al oráculo de Delfos en sus predicciones, a los Mayas y a nuestros Charrúas.

Y sobre todo: Fortifica y estimula al recién casado en su Luna de Miel, expresión cuyo origen se debe al recomendado consumo de la hidromiel en esta decisiva oportunidad.